
Entre los regalos que ha recibido, el que más le ha gustado ha sido, sin duda, el pedazo de mural que el "tío Camilo" le ha pintado en la pared de su cuarto. Álvaro se fue al cole, y cuando llegó... ¡zas! sorpresa. Un tabique blanco y soso se había transformado en un precioso paisaje, escenario de sueños infantiles.
El autor del regalo, Camilo, tiene un don. Creo que salta a la vista. De todas formas, en el próximo post pondremos algo más completo sobre su trabajo.
Camilo en acción